Las separaciones o divorcios que son asistidas por abogados acaban mejor

El mutuo acuerdo y, sobre todo, el bienestar de los hijos a cargo, son dos premisas que hay que valorar ante un hecho tan definitivo.

España es un país en el que la media de un matrimonio, en la actualidad, suele estar en los 16,5 años, según los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadísticas. Por esa razón, hay que tener en cuenta que hacerlo de la manera más pacífica, en la que cada una de las partes vean resarcidos sus derechos, será la fórmula menos traumática de enfrentarse a un divorcio. 

Por todo ello, al acudir a abogados matrimonialistas Madrid se logrará que ambos cónyuges se vean recompensados. Los abogados de familia siempre desaconsejan acudir a un divorcio a través de la vía contenciosa, porque, por regla general, tanto económica como emocionalmente, las partes se sienten defraudadas. 

En esa línea, siempre será más favorable ser parte del proceso, exponer las expectativas y negociar; a que sea un juez ajeno el que finalmente tome todas las determinaciones. También proliferan los divorcios por mutuo acuerdo y en términos pacíficos, lo cual facilita incluso el proceso para todos, lo agiliza, y pronto cada cónyuge puede seguir su nueva vida. 

Separarse más allá de los cincuenta

Realmente, el hecho de separarse a los 50 lo que nadie te cuenta es que las etapas de la vida, en esa edad, suelen entrar en un estado de madurez más afianzado. Por regla general, son familias consolidadas, con hijos mayores y casi seguro que fuera del cargo de los progenitores, por lo que es mucho más fácil llegar a dichos acuerdos. En resumen, por módicas cantidades de precio, es posible llevar a cabo el divorcio. 

Pero, lo que nadie cuenta, es que rehacer la vida a partir de esta edad es más complejo, aunque también las personas suelen tener claro qué quieren en la vida y eso facilita su tranquilidad mental. El hecho de no tener que estar pendientes de hijos menores, es también una gran ventaja y, sobre todo, se suele tener más capacidad de diálogo y consenso. 

En principio, estar desempleado uno o los dos cónyuges en estas edades, y las dificultades para acceder al mercado laboral, en muchas ocasiones, provoca que las parejas que no quieren seguir en matrimonio, se vean obligadas a seguir conviviendo por esa falta de recursos. Sin embargo, los abogados de familia advierten que existen prestaciones para este tipo de situaciones, y que también, pueden ser exploradas. En este sentido, no hay que sentir eso como un escollo, sino como una oportunidad, precisamente, para abrirse a un mercado laboral más amplio y menos encorsetado por las circunstancias vitales. 

Nuevos modelos de familia

Cada vez hay más familias que tienen hijos sin estar casados. Por ese motivo, también se establecen protocolos a la hora de la separación con hijos sin estar casados, porque los menores siempre quedan protegidos por encima de los intereses de los adultos. 

En este caso, existe una ventaja y un inconveniente. La primera se centra, esencialmente, en que se facilita la labor, porque no hay que disolver ninguna sociedad de gananciales. Pero también, queda como desventaja y escollo, que como no exista acuerdo mutuo, suele ser más complicado establecer el convenio regulador

Sin embargo, como se ha dicho, siempre prevalece el bienestar de los menores o hijos a cargo. Por eso, el uso de la vivienda familiar, el régimen de visitas o la apuesta por la custodia compartida, se encaminan hacia esas ventajas para los hijos. 

En definitiva, contar con una buena asesoría es esencial. Los abogados matrimonialistas están acostumbrados a lidiar con todo tipo de situaciones, por lo que serán capaces de reconducir situaciones, en principio, insalvables, y enfocarlas hacia el diálogo y el acuerdo mutuo. Siempre es mejor sentirse parte del resultado que excluido de él, razón principal que se aconseja siempre que una pareja decide romper su relación.