Consejos antes de comprar un Televisor

Comprar un televisor puede parecer la cosa más sencilla del mundo. Eliges una TV, la pagas y te la llevas a casa. Fácil, ¿verdad?.

Sin embargo, no siempre es así. 

Y menos en el siglo XXI. 

Existe una gran variedad de televisores y cada uno ofrece su propia combinación de tecnologías: tipo de panel, procesador, compatibilidad con HDR, resolución, tratamiento del color y mucho más.

Después de revisar unos cuantos te vas a dar cuenta de que encontrar el televisor adecuado para ti va a requerir más esfuerzo del esperado.

Tanto si buscas un televisor para ver deportes, Netflix o para ver la TV convencional, puede que el tipo de tecnología de la televisión marque la diferencia. 

Para no liarte y conseguir que elijas la tele de tus sueños sin morir en el intento, te dejamos con una serie de factores clave para no equivocarte. 

Hemos elaborado las preguntas que debes hacerte a la hora de comprar un nuevo televisor, desde el tamaño de la pantalla hasta la tecnología utilizada en la misma.

¡Adelante!

Tamaño de pantalla

La gama de tamaños de pantalla disponibles hoy en día es inmensa, abarcando desde 14 pulgadas hasta más de 100 pulgadas. ¿Cómo puedes saber cuál es el tamaño adecuado para ti?

Pues bien, hay algunos tamaños que están entre los más comunes hoy en día. 

55 pulgadas es el tamaño estrella de los televisores y las marcas lo saben, por lo que la mayoría de nuevas TVs incluyen un modelo de 55 pulgadas. 

Las 65 pulgadas también están bastante solicitadas, así como las 75 pulgadas, algo más orientadas a empresas y negocios (bares, restaurantes, etc). 

Tamaños algo más pequeños como las 32 y 42 pulgadas siguen siendo estrellas de ventas, ya que son más fáciles de colocar en espacios reducidos como dormitorios y habitaciones. 

Para decidir tu tamaño ideal te recomendamos que utilices una cinta métrica en la pared de tu salón para asegurarte de que las dimensiones del televisor van a encajar donde quieres, sin quedar ni demasiado grande ni muy pequeño. 

💡 El número de pulgadas es la longitud diagonal de la pantalla del televisor, desde la esquina inferior hasta la superior del otro lado.

La distancia a la que te vas a sentar del televisor también es importante. Asegúrate de que el tamaño de la pantalla es aproximadamente el doble de la distancia entre el televisor y tu sofá. 

Por ejemplo, para un televisor de 40 pulgadas, es conveniente sentarse a unos 2 metros (80 pulgadas) de distancia. Para un televisor de 65 pulgadas la distancia es de 3,5 metros, etc. 

Es posible colocar una pantalla más grande en un espacio más pequeño, ya que las nuevas tecnologías 4K permiten un visionado de contenidos más cercano al televisor.

Resolución y HDR

Tenemos dos resoluciones a elegir: Ultra HD (también conocida como 4K), y HD. 

Los televisores Ultra HD tienen 3840 x 2160 píxeles, mientras que los televisores HD tienen 1920 x 1080 píxeles. Esto significa que los televisores Ultra HD tienen cuatro veces más píxeles que los HD, por lo que tienen la capacidad de ofrecer imágenes con mucha más resolución. 

Ahora que las fuentes nativas en 4K empiezan a ser más comunes (Netflix, Amazon, Disney+, etc) y que los precios de los televisores 4K se están desplomando, en general te recomendamos que compres un televisor 4K aunque no tengas acceso a contenido 4K, sobre todo si buscas un televisor de 50 pulgadas o más. Según los expertos de MiTV4K el 4K ha venido para quedarse y ya ha dejado atrás a las Full HD.  

Dicho esto, los televisores HD pueden ser buenas opciones -y mucho más baratas- para segundas pantallas (cocina, dormitorio, etc).

¿Qué pasa con el HDR? 

Los televisores de alto rango dinámico (HDR) son capaces de producir imágenes que contienen mucho más brillo y contraste que los televisores normales, siempre que reciban contenido HDR que contenga esos datos de luminancia adicionales. 

Todos los televisores HDR actuales también admiten espectros de color más amplios que la mayoría de televisores que no son HDR, lo cual es útil, ya que casi todo el contenido HDR también lleva datos de imagen de espectro cromático amplio.

Actualmente hay tres tipos de HDR. 

HDR10 es el estándar de la industria, y todos los televisores lo soportan. Dolby Vision añade una capa adicional de información que indica al televisor cómo representar las imágenes escena por escena. Sólo algunas marcas (LG, TCL o Sony) lo soportan. 

Por último, está el Hybrid Log Gamma (HLG), diseñado para las emisiones HDR. La mayoría de las marcas de televisores han prometido (y cumplido) su compatibilidad con esta tecnología mediante actualizaciones de firmware desde el año 2017.

Tecnología de los paneles

Hay dos tipos de tecnología de TV que debes entender: LCD y OLED. 

Televisores LCD/LED

Un punto clave a tener en cuenta si decides comprar un televisor LCD es cómo se ilumina el panel LCD, ya que esto puede tener un gran impacto en el contraste que la pantalla es capaz de ofrecer. 

Algunos utilizan luces montadas en el borde de la pantalla que la atraviesan (también conocidos como paneles iluminados en el borde), mientras que otros utilizan luces montadas directamente detrás de la pantalla. En general, los televisores con luces detrás de la pantalla ofrecen un mayor contraste que los modelos con iluminación en los bordes. 

Otra opción a tener en cuenta en los televisores LCD es la atenuación local. Esta sofisticada función permite que un televisor emita diferentes cantidades de luz desde distintas secciones de sus matrices de iluminación de borde o directa, mejorando notablemente el contraste.

Los televisores LCD/LED utilizan paneles de píxeles de cristal líquido iluminados por fuentes de luz externas. Los cristales líquidos giran para dejar pasar la cantidad de luz necesaria para iluminar correctamente las imágenes, con filtros externos que crean el color. 

💡 Las principales ventajas de los televisores LCD son la luminosidad, la asequibilidad y la durabilidad. Sus principales desventajas son los ángulos de visión limitados y las dificultades para controlar la luz en la imagen debido al uso de fuentes de luz externas.

Hay dos tipos de paneles LCD: IPS y VA. 

Los tipos IPS son los fabricados principalmente por LG, y están presentes en todos los televisores LCD de LG, además de en algunos modelos de otras marcas. Los paneles VA están más extendidos y los fabrican varias  compañías. 

Los paneles IPS ofrecen ángulos de visión ligeramente más amplios que los paneles VA, pero tienen problemas de contraste. Los paneles VA, por su parte, presentan ángulos de visión más estrechos, pero suelen producir un contraste mucho mayor.

Algunos televisores LCD (normalmente de gama alta) utilizan la tecnología Quantum Dot para ofrecer gamas de color más amplias que las que se obtienen con los paneles LCD normales. 

Los Quantum Dots son partículas diminutas de entre dos y 10 nanómetros, y cada tamaño puede emitir un color diferente. Su uso permite a los fabricantes de televisores LCD evitar los filtros de color y la retroiluminación LED blanca, dos elementos que suelen limitar el rendimiento cromático de los televisores LCD.

Televisores OLED

Los televisores OLED utilizan un sistema orgánico de píxeles auto emisores para que cada uno de ellos genere su propia luz, con total independencia de sus vecinos. Esto permite obtener un contraste y una precisión lumínica muy superiores a los de los televisores LCD más avanzados. 

También significa que los televisores OLED pueden verse desde ángulos de visión mucho más amplios que los televisores LCD sin que se reduzca el color o el contraste. 

Sin embargo, los televisores OLED plantean problemas. En primer lugar, aunque los precios han bajado en los últimos dos años, siguen siendo bastante más caros que los típicos televisores LCD.

En segundo lugar, los televisores OLED no son tan brillantes como los LCD, lo que podría ser un problema con los contenidos HDR. 

Por último, siempre ha habido problemas con la vida útil y la retención de la imagen. Sin embargo, LG, el principal fabricante de pantallas OLED, afirma haber solucionado estos problemas de duración y retención de la imagen.

Conexiones y puertos

Hoy en día, las principales conexiones que debes buscar son los HDMI, los puertos USB y el soporte multimedia. 

En el caso de los conectores HDMI hay que tener en cuenta no sólo el número (procura tener al menos tres), sino también la especificación. En el caso de los televisores 4K intenta que sean HDMI 2.0 en lugar de HDMI 1.4 para garantizar mayor compatibilidad con los equipos actuales y futuros. Para estar preparado para los contenidos en 8K o asegurarse de que reproducir 4K a alta frecuencia (120 Hz), necesitarás al menos un puerto HDMI 2.1.

Los puertos USB son útiles tanto para reproducción de contenidos multimedia almacenados en unidades USB como para la grabación desde el televisor a un disco duro USB conectado. Procura tener al menos dos e idealmente tres puertos USB.

La mayoría de los televisores incorporan puertos Wi-fi y Ethernet para conectarlos a Internet. También hay algunos televisores que admiten conexión vía Bluetooth con dispositivos externos.

Movimiento

Los televisores pueden tener dos problemas relacionados con el movimiento: blur y judder

¿Los desplazamientos de cámara se mueven con dificultad? ¿Los objetos que se mueven rápidamente se ven borrosos, con poco detalle o incluso dejan un rastro de manchas detrás de ellos? ¿Ves que se «congela» la imagen momentáneamente durante las escenas de acción? 

💡 La mayoría de los televisores ofrecen algún tipo de procesamiento de movimiento para contrarrestar los problemas de desenfoque y trepidación, así que no está de más comprobarlo. Sin embargo, estos sistemas de procesamiento pueden causar sus propios problemas, por ejemplo, halos brillantes alrededor de objetos en movimiento, parpadeos en zonas de movimiento muy rápido y una tendencia a suavizar tanto el efecto de trepidación que las imágenes pueden tener un aspecto poco natural.

Ten en cuenta que la mayoría de televisores actuales ofrecen distintos niveles de procesamiento del movimiento, así que prueba a ajustar la configuración para hacerte una idea más completa del rendimiento del televisor en cuanto al movimiento y ten muy en cuenta el tipo de uso que le vas a dar. 

Tasa de refresco 

Se refiere al número de veces por segundo que un televisor actualiza lo que aparece en pantalla. En general, cuanto mayor sea la frecuencia de refresco, más suave será la imagen.

Actualmente los televisores utilizan frecuencias de refresco nativas de 60 Hz o 120 Hz lo que significa que actualizan la imagen 60 o 120 veces por segundo. Por norma general las frecuencias de refresco de 60 Hz son adecuadas para la mayoría de contenidos, que normalmente se reproducen a 24 o 30 fotogramas por segundo. 

Si quieres obtener el máximo detalle en las retransmisiones deportivas y las películas de acción o te gusta jugar a juegos de PC con la mejor calidad, debes buscar un televisor con una frecuencia de refresco nativa de 120 Hz. Te proporcionará la mayor fluidez de movimiento para cuando la necesites. 

Dimming 

La mayor ventaja de los televisores OLED es que pueden producir negros perfectos, mientras que incluso los mejores LED sólo ofrecen algunos tonos de gris. Una herramienta que utilizan los televisores LED para acercarse al rendimiento de los OLED es el “local dimming”. Con esta técnica, el televisor puede oscurecer selectivamente partes de la imagen, ofreciendo una mejor experiencia.

Los televisores LED de matriz completa van un paso más allá, ya que atenúan áreas específicas de la imagen para determinar con mayor precisión qué zonas se oscurecen y cuáles permanecen brillantes. En general, cuantas más zonas de atenuación LED tenga el televisor, mejor será su rango dinámico.

Smart TV

Prácticamente todos los televisores pueden conectarse a Internet para permitir el uso de funciones en línea o acceder a archivos multimedia almacenados en otros dispositivos de almacenamiento: móviles, tablets, NAS, etc. 

Esto suena muy bien sobre el papel, pero en realidad la calidad y la utilidad de estas funciones «inteligentes» pueden variar mucho.

En general, si tienes varios dispositivos inteligentes en casa, merece la pena buscar televisores que puedan acceder a los contenidos de otros dispositivos de la casa, tanto vía Bluetooth como Wi-Fi.

Por otro lado, no te dejes seducir por la cantidad de aplicaciones. La inmensa mayoría de las apps de televisión son innecesarias y no hacen más que ocupar la interfaz de la Smart TV. 

Fíjate más en la calidad de las aplicaciones. Ten en cuenta que para muchos hogares las únicas funciones online que realmente importan son los servicios de streaming de contenidos. Youtube, Disney+, DAZN, Amazon Prime o Netflix suelen estar entre las apps más demandadas.

Por último, la sencillez de los menús de un televisor también es algo a tener en cuenta. Samsung, LG y Sony no suelen fallar en este aspecto. 

Sonido 

Partiendo de que la calidad del sonido de la mayoría de Smart TVs de última generación suele ser algo mediocre, puede variar enormemente entre marcas. 

La mayoría de los fabricantes indican un número de vatios de potencia para sus sistemas de altavoces pero esto rara vez es indicativo de cómo va a sonar un televisor. 

En lugar de esto, fíjate en el número de altavoces que tiene el televisor y en la configuración de los mismos. Por ejemplo, una configuración «2.1» indicaría que los altavoces principales son estéreo y que el bit «.1» apunta a un altavoz de graves dedicado. O una configuración 3.1 indicaría un canal central dedicado junto a los altavoces estéreo y de graves.

Otro problema del audio es que la falta de espacio disponible para los altavoces en los televisores delgados implica que tienen que orientar su sonido hacia abajo, lo que puede dar lugar a un sonido indirecto y débil.

Recomendaciones finales 

Estos son los aspectos más importantes que debes tener en cuenta antes de comprar un televisor

  • No compres un televisor con una resolución inferior a 4K a no ser que sea un segundo televisor (tv pequeña para habitación o cocina).
  • Elige un televisor compatible con HDR o lo que es lo mismo: colores más realistas y mejor contraste.
  • Revisa que la frecuencia de refresco sea de 60 Hz o 120 Hz. Cuando se trata de tasas de refresco, 60 Hz es bueno pero 120 Hz es lo mejor de lo mejor. 
  • Mira que tenga al menos 3 puertos HDMI. Si son 2.0 o 2.1 mucho mejor.

Hasta aquí nuestros consejos. Esperamos que sean de ayuda y que consigas hacerte con la TV de tus sueños.