Ejercicios de estiramientos para personas mayores

Son cada vez más las ventajas que se descubren del ejercicio, y particularmente de la práctica de estiramientos. Llevar un día tras día activo, explica la Fundación De España del Corazón, extiende una media de 3 años la esperanza de vida.

Y el deporte no solo prolonga sino más bien asimismo mejora la calidad de vida, con lo que es conveniente practicarlo en todas y cada una de las edades, de diferentes formas. En la tercera edad los estiramientos y las rotaciones articulares son una de las prácticas más aconsejables, seguras y eficientes.

Acá vamos a descubrirte los mejores ejercicios de estiramientos para personas mayores. ¡Toma nota!

Ejercicios de estiramientos recomendados para personas mayores

Diez minutos al día de estiramientos mejoran la flexibilidad, la coordinación y la circulación de la sangre, previniendo las enfermedades cardiovasculares. Cuando movemos el cuerpo calentamos tendones, músculos y ligamentos, y al unísono nuestro cerebro segrega serotonina, adrenalina y dopamina, hormonas que se traducen en un mejor estado anímico.

Ahora, os planteamos una serie de ejercicios que activarán el cuerpo, empezando por la cabeza y bajando hasta los pies, y que pueden efectuarse en casa. Es esencial que, si trabajarás con un adulto mayor, siempre y en toda circunstancia lo hagas de la mano de profesionales del campo como los que hallarás en Qida.es, cuidado de personas mayores. En Qida, hallarás profesionales sociales como Núria Ripoll Sastre, Terapeuta Ocupacional. que trabajan día tras día cuidando de las personas mayores y ayudando a que puedan gozar de una mejor calidad de vida.

Ejercicio 1

Empezamos colocándonos de pie, en un espacio donde podamos extender los brazos de forma libre. Si tenemos la posibilidad de hacerlo al sol, en un parque o bien una terraza, la práctica va a ser más agradable.

Empezamos rotando la cabeza muy despacio, 5 veces en una dirección y 5 en la otra. Después hacemos el ademán de decir “sí”, asimismo 5 veces, y otras tantas con el ademán de decir “no”.

Al apreciar que las cervicales se estiran, paramos unos segundos en la situación, apreciando de qué manera se relaja el músculo, sin que duela.

Ejercicio dos

En exactamente la misma situación, con los pies abiertos a la altura de los hombros, vamos a activar los dorsales.

Pusimos una mano detrás y llevamos a la otra cara el techo. Podemos inclinarnos sutilmente para sentir los músculos del costado con más intensidad, mas recordando en todo instante que el ejercicio ha de ser agradable.

Repetimos entre 5 y diez veces en todos y cada lado, intentando respirar de forma profunda en todos y cada ejercicio.

Ejercicio tres

Pasamos a una torsión de leño: viramos el cuerpo tal y como si alguien estuviese llamándonos justo detrás nuestro y quisiéramos mirarle, mas sin poder desplazar los pies. Se trata de un movimiento afín al de los lanzadores de disco, mas hay que hacerlo despacio, sin hacer rebotar el cuerpo.

Para trabajar las piernas vamos a hacer los ejercicios con una silla al lado, de tal modo que si en algún instante nos cuesta sostener el equilibrio podamos apoyarnos. Hacemos una zancada, poniendo un pie delante y otro detrás.

En esta postura, bajamos y subimos despacio, asimismo entre 5 y diez flexiones, y cambiamos de pierna. Si se quiere hacer el ejercicio más intenso es suficiente con abrir más las piernas y, al flexionar, bajar con la rodilla hasta el suelo.

que un estiramiento es una rotación, llegamos a los tobillos: juntamos las piernas y levantamos sutilmente un pie. Lo podemos hacer sosteniendo el equilibrio sobre la pierna contraria, o bien sujetándonos en la silla. Acá, rotamos el tobillo que hemos levantado, en una dirección, después en la opuesta, y cambiamos de pie. De esta manera, y en poco más de diez minutos, vamos a haber activado el cuerpo entero.