Pentagrama musical

¿Quieres aprender música? ¿Pero no tienes profesores ni idea de cómo empezar? Entonces, ¡lee este artículo completo para iniciarte en el maravilloso mundo de la música! En este artículo te hablaremos sobre los pentagramas y su importancia, ya que es una herramienta vital en el universo musical, junto al también importante atril de música.

¿Qué es un pentagrama musical?

Palabra de origen griego, está dividido en «penta» que significa cinco, y «grama» que significa líneas. Por lógica, sería «5 líneas».

Los pentagramas se han usado desde el Renacimiento hasta nuestros días. Desde su concepción no ha cambiado su estructura ni su uso. Su utilización es simple, pero a la vez compleja.

Siendo este una guía para el cual escribir y leer en música. Sin este mecanismo, la música sería muy diferente a lo conocido. Seguiríamos tocando con las viejas costumbres de aborígenes, sin estructura ni orden alguno.

aprende sobre pentagramas musicales

¿Por qué es importante conocer sobre pentagramas?

Por ser la base musical de varios profesionales musicales. Una comparación, sería imaginarlo con el equivalente de la escritura a mano. Sin esto, no sería posible plasmar nuestras ideas y sentimientos a través de la música.

Sin esta herramienta, sólo sería transmitido de forma oral, en actuaciones en vivo. Por eso es parte fundamental de todo buen músico saber interpretar y leer una partitura. Ya que si no lo sabe leer, sería el equivalente a ser una analfabeta musicalmente.

Otro uso, es la parte educativa que tiene, por ser una forma sencilla y natural para iniciar a los principiantes en la música, y de esta forma aprenderse la funcionalidad de las escalas, notas y alteraciones. Que dicho de forma escrita resulta confuso de entender, sin el soporte visual que lo respalde.

Por eso, la partitura es parte importante del arte de la música. Mientras la partitura sea usada, la música será siempre un lenguaje universal. Donde franceses, italianos y japoneses pueden llegar a leer una composición de la misma manera. Tal y como sucede ante la universalidad de las matemáticas.

¿Cómo leerlos?

 Se necesita conocer la composición de los pentagramas para su óptima lectura. Lo primero en aprender, es que es conformado por líneas y espacios. A cada línea de él, se le ha sido asignada un tono.

Y cada espacio tiene su propia tonalidad. No importa el tipo de nota usada, en música es más importante identificar el tono de estas primeras. Para esto último se necesita solamente memorizar los tonos.

Los tonos más graves, se encuentran debajo de los pentagramas. Los más altos, a partir de la 4 línea hacia adelante.

Del primero al mayor se llama ascendente, y para memorizarlo hace falta aprender esta secuencia: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, Do.

Del mayor al menor, reciben el nombre de descendente y se organiza de forma invertida. Es decir: Do, Si, La, Sol, Fa, Mi, Re, Do.

Con esta sencilla introducción, uno empieza a acostumbrarse mejor a los pentagramas.

pentagramas en la música

Las escalas

Otro uso, es que permite graficar las distintas escalas musicales posibles. Por lo general, la más común es la de Do natural, que es la que por defecto se lee en los pentagramas. Pero existen otras.

Una escala nace siguiendo una espiral ascendente. Al llegar al final de una, se pasa al siguiente tono sucesivamente hasta llegar a su mismo origen.

Para ilustrarlo mejor, piensa la escala como escaleras que uno va subiendo. Una vez se ha subido un piso, viene la siguiente y así sucesivamente. En música esto se puede ilustrar de esta manera

Escala de do: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, Do.

La siguiente nota de «Do» es «Re» y con esto empezamos la siguiente escala, «Re»: Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, Do, Re.

También la escala se diferencia en 2 tipos: Naturales y alteradas. Las naturales son la que nacen sin alterar ninguna de sus notas.

Las alteradas son las que se producen usando sostenidos o belmones, y se alteran las notas que la conforman para cumplir ciertos requisitos. Usualmente entre «Mi» y «Fa», y «Si» y «Do».

Esto sucede porque entre la 3 y 4 línea hay medio tono. Igual entre la 6 y 7 donde hay medio todo de diferencia. En las escalas naturales, esta regla sucede de forma natural, pero en otra escala no sucede así.

Por ejemplo, en la escala de «Re», entre la 2 y 3 línea hay medio tono. Porque entre «Mi» y «Fa» hay medio tono, pero entre la línea 3 y 4, que son «Sol» » La» existe un tono de diferencia. Rompiendo esta regla de semitonos y tonos.

Para solucionar este problema, se le debe poner un sostenido a «Mi” para que en total haya un tono. Este mismo proceso se hace con «Sol» y «La» para que haya medio tono, aunque ya no se usaría un sostenido, sino un bemol para bajar medio tono, para cumplir la regla de medio tono entre la 3 y 4 línea.

Ritmo en los pentagramas

El pentagrama indica también el ritmo que deberá llevar una composición, estos casos son fáciles de notar. Siempre se escriben al inicio de la partitura unos números, generalmente 4/4 o 2/4.

Eso indica el tiempo máximo que puede llevar cada compás en el pentagrama. Un ejemplo de esto está con el 4/4, que indica 4 tiempos de duración. Al escribir los compases en el pentagrama, solo se puede colocar como máximo 1 redonda o 4 negras.

  • 1 redonda= 4 tiempos.
  • 4 negras= 4 tiempos.

Como se ve, no llegan a ser mayor a 4 tiempos las notas empleadas imaginariamente dentro del pentagrama. En caso que se pase el tiempo en total, la siguiente nota empezará en el siguiente compás.

¿Cuántos compases puede llevar un pentagrama? Pues, infinitos. Ya que esto está limitado a la cantidad empleada por el compositor. Esto quiere decir, que si una canción lleva 30 compases, esto será el total de la canción.

De forma obvia, entre más compases se usen, más larga será la canción durante su ejecución. El promedio suele ser 40/50 ya que dan entre 1 o 2 minutos de composición.

Existe otro ritmo, que pueden ser 2/4 o 6/4, aunque claro, esto afecta cómo se tocan las piezas musicales y el ritmo inicial que tendrá. En estos casos, se debe respectar igualmente el límite de solo «2» o 6″ tiempo en cada compás. En caso de no seguir esa estética, no habrá armonía dentro de la composición.

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